La propuesta líquida nace de los mismos principios que guían nuestra cocina: honestidad, claridad y respeto. Honramos el trabajo de quienes elaboran vinos, sakes y champagnes del mismo modo que cuidamos a nuestros pescadores: escuchando su origen y sirviéndolo con precisión.

Buscamos bebidas que acompañen y realcen platos con carácter. Por eso la carta es viva y en formato digital: evoluciona con la temporada, las partidas pequeñas y lo que aprendemos cada semana.

Ivi lidera la selección de vinos, sakes, champagnes y tés. Hoy rozamos casi 400 referencias y cerca de 100 sakes. Elegimos con criterio: etiquetas que aportan equilibrio, identidad y textura; piezas singulares que destacan por su calidad.

En la barra, cócteles clásicos y de autor completan el conjunto. Menos espectáculo y más precisión: servicio preciso, temperaturas cuidadas y cristalería adecuada para que cada sorbo dialogue con el bocado.